Mi sueño recurrente trata sobre un laberinto. Pero no es el típico laberinto Griego, con puras murallas interminables de piedras y un monstruo en el centro. No, en este laberinto cualquier cosa cuenta. La meta del laberinto es encontrar pistas para poder salir. Hay tantos cuartos que un no esperaría ver.
Parece un lugar mágico. Efectivamente, en un momento se esta caminando por pasillos de piedra oscuros, solo unos candelabros iluminando el camino. El pasillo es frío e impone silencio. Sin embargo, en una pared hay un puerta que no debería haber en tal lugar. Y al estilo Narnia, al abrirlo encuentro un jardín. Sin embargo, todavía no estoy libre. El jardín esta en una caverna enorme, un hueco al final que me permite ver el cielo azul la única abertura en el lugar, con escasa luz solar llegando a las plantas. La caverna es muy alta y amplia, con un pequeño río cruzando y perdiéndose en la pared de piedra. Hay árboles que parecen sobrevivir por simple fuerza de voluntad, y el piso esta lleno de hojas secas. Por unos matorrales, encuentro otra pista para salir. El problema con las pistas e que nunca se que son al despertar. En el sueño, lo que encuentro tiene un sentido. Una vez fue un rompecabezas detrás de un candelabro en una vieja armería. Los lugares y pistas cambian cada vez que tengo este sueño, y solo he logrado salir una vez del laberinto.
Otras de los cuartos que no deberían haber, es una antigua armería. Parece una sala de guerra turca, o algo por el estilo. Los pisos estas cubiertos por ricas alfombras, las paredes con tapices de colores tierra, y mapas antiguos del mundo. En dos o tres paredes están colgadas dagas y espadas trabajadas maravillosamente, y por el cuarto hay mesas con planos, un cañón antiguo. Pero el cuarto es oscuro así que no puedo ver mucho.
Mi cuarto preferido hasta ahora debe ser la biblioteca, con una chimenea prendida en el fondo. Los estantes van del piso al techo, y en alguno lugares se pierden en la oscuridad. El piso es alfombrado, y las paredes un color rojo oscuro. Entre los libros encuentro otra pista, y esta me lleva a otro cuarto .
Siempre vuelvo al pasillo de piedra, pero en ellas aveces hay puertas secretas que me llevan a otros lugares. Una vez termine en una plaza, rodeado de arcos y había gente peleando. Es como un laberinto que me lleva a través de varias escenas y cuartos. La única vez que puede salir hubo un sentimiento de decepción, y luego desperté.
La verdad que hace años que no tengo ese sueño. Pero era uno que aunque confuso, me gustaba bastante. Aunque me despertaba cansada y con dolor de cabeza por mucho pensar en que significaban las pistas.

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